PREFACIO
Hacia ya casi seis años que se habían conocido, lentamente la simpatía y la empatía fueron dando paso a los afectos, uno contaba con el otro, eran muy diferentes, quizás por eso se complementaban. “Aventurera, divertida, chocantemente intelectual, gran conversadora, excelente cocinera, armónica en su vestir, deliciosa en sus gustos musicales, tremendamente sensual y una gran amante” así la describía El. “Sexy, varonil, apabullantemente sensual, atractivo al 100, medio fodongo para vestir, excelente conductor de moto, con mucha chispas, creativo, solidario y atrevido”, es lo que decía ELLA de EL
Se encontraron hacia una semana, la red sirvió para ese encuentro, solo hubo una pregunta de parte de EL ¿Me dejas jugar contigo?...
ELLA
Desde que inició el día tenía un nudo en la panza, una mezcla de sentimientos y emociones que vertiginosamente se encontraban y chocaban uno contra el otro. Su corazón se sentía emocionado en momentos, latía de una manera rara, con alegría, con incertidumbre, con emoción, no lo sé, pero latía diferente.
Estaba ante la oportunidad que afanosamente había buscado, desde hacía tres años, tres años en que la culpa, la vergüenza y el dolor fueron sus compañeros, finalmente EL, "Isra", su "Negro" le daba la oportunidad de estar nuevamente frente a EL, mirarlo a los ojos, olerlo, tocarlo, sentirlo, disfrutar su calor, su cercanía, su locuacidad…y lo que fue mejor la estaba invitando a jugar nuevamente como antaño
Ante esa posibilidad, su ser se llenaba de sensualidad y ansiedad; pero también, precavida, se fue preparando para lo contrario: existía la posibilidad de que la dejará plantada (como ya lo había hecho en 2 ocasiones) por las razones que fuesen y que el tan esperado reencuentro no sucediera, Así se encontraba ELLA hasta antes de la hora de la cita
EL
No sabía a ciencia cierta cómo se encontraba antes de la cita, pero lo que si fue claro, que cuando lo miró pasar, miró a un chico por el que el tiempo no ha pasado, con su pantalón negro, sus playeras, su gorra y su mochila, la suave barba de tres días san rasurarse le daba el toque de aventurero que tanto le gustaba a ELLA, recordó las muchas de las veces en que se encontraban en cualquier punto de la ciudad, para dar rienda a los juegos planeados: EL MIRARLO LA LLENO DE ESPERANZA
LA LUNA
Su cita fue en el Zócalo; por una situación casi milagrosa (considerando el caos vial que significa trasladarse de un punto a otro dentro de la ciudad a las 6 de la tarde), ELLA tardó 15 minutos menos de los esperado para arribar al punto de convenido, por lo que tuvo el tiempo suficiente de extasiarse con la bella imagen que la naturaleza les ofreció, a ELLA y EL, como un regalo para su encuentro lúdico: LA LUNA MAS GRANDE Y BRILLANTE
EL ENCUENTRO
Al fin llego la hora, cuando ELLA se acercaba lentamente al punto, vio cruzar presuroso a EL rumbo al Eje Central, no quiso llamarlo, no quiso interrumpir su paso, lo dejó; surgieron miles de preguntas, dudas y respuestas a cada una de ellas, pero decidió quedarse a esperarlo un tiempo pertinente: no más de 15 minutos; sólo esperó 6 cuando EL ya estaba en el lugar acordado.
Cuando se vieron EL hizo un gesto de sorpresa y alegría, rozó su mejilla, la de ELLA, con lo que se puede interpretar como un beso, ELLA solo dije Hola y procedió también a darle el beso del reencuentro. Caminaron sin rumbo fijo por un minuto, ELLA le mostró la luna, EL intento distinguir el conejo (nunca lo ha logrado), miraron el primer cuadro de la ciudad sin ambulante, sin tanto tráfico y lo mejor: ELLA miraba el Zócalo junto a EL…
ELLA había imaginado tanto ese momento, pero tanto, que su mente quedo en blanco, se dejó llevar por EL, “por su Negro”, no atinaba a decir palabra alguna, no acertaba a estructura comentario alguno. Estaba a la expectativa de lo que dijera EL.
¡¡Sí, ELLA quería, deseaba, sujetarse a sus caprichos!!
¡¡Si, quería depender EL.
De hecho así lo habían planeado, en esta ocasión EL había elegido el qué y el cuándo hacer; por su parte, ELLA decidió en donde hacerlo.
Así que sin rozarse ni siquiera un centímetro, caminaron uno junto al otro compartiendo ideas y comentarios x, mientras realizaban la siguiente parte del encuentro. ELLA ESTABA FELIZ; INCREDULAMENTE FELIZ
LA TARDE NOCHE
El plan de la tarde cuasi noche fue ir cenar, tomar unas chelas y después ya se vería…Es obvio decir que la cena se omitió; El nivel, El Salón Corona y El Dos Naciones los recibieron en sus recintos, degustaron alegremente cerveza obscura, cerveza clara y cerveza de barril, ELLA tomó lo equivalente a tres cervezas y EL cuatro.
La charla fluyó muy fácil, los temas fueron variados: sus cosas, de ELLA, sus cosas, de EL, sus familias, sus amigos, sus tiempos; el nosotros no afloro, no hubo pasado, no hubo reclamos, no hubo reproches, no hubo nada de eso; lo que invadió SU entorno fue la buena charla, la buena vibra y el reconocerse a través de las miradas.
En una acción que parecería temeraria, ELLA le tomo la mano derecha de EL, y le pidió permiso para verla, EL se sorprendió un poco, pero lo permitió, ese contacto con su mano, la de EL, le hizo recordar…sensaciones idas, juegos jugados…
LA NOCHE
La noche se abalanzo sobre ellos, entre anécdotas, chelas, buena vibra, miradas que se cruzaban y que compartían tantas cosas. Buscaron el cobijo de un techo para dar rienda suelta a los juegos prometidos…el lugar fue lo de menos…como lo mencionaba Benedetti: “…Nosotros cuando amamos es fácil de arreglar, con sábanas que bueno, sin sábanas, da igual…
Como preámbulo a los juegos prometidos, a las actividades lúdicas, un entrañable abrazo fundió en uno sus cuerpos, que dicho sea de paso, ni siquiera se habían rozado. Por fin después de mucho, mucho tiempo, una vez más ELLA ¡¡pudo tener en su piel, la piel de EL, su olor, mezclado con el suyo, su calor, de EL, derritiendo su frío!!
TERNURA, PASIÓN CONTENIDA Y LIBERADA DESPUÉS, SENSUALIDAD, HUMEDAD Y FUSIÓN DE CUERPOS, DESPIDIERON A LA NOCHE Y LE DIERON LA BIENVENIDA A LA MADRUGADA.
SEXO, SEXO, ENTREGA, PLENITUD, SATISFACCIÓN, COMPARTIMENTO, DIVERTIMENTO…
JUEGOS…AL FIN…LA PROMESA DE LOS JUEGOS LÚDICOS HABÍA SIDO CONSUMADA, HACIENDOSE REALIDAD EN UN HOTEL DEL CENTRO DE LA CIUDAD DE MEXICO.
LA MADRUGADA
El timbre insistente en el celular de EL provoco que su cuerpo (ya eran uno solo) se desarticulara: La mamá de él pidiéndole que fuera a ver a su hermana menor que había tenido un incidente de tránsito. Así siguieron tres llamadas para EL: su papá, su hermana y su otra hermana, quienes alarmados por los sucesos solicitaron su presencia, la de EL.
Justo cuando en la Catedral sonaban las 5 de la mañana…un taxi, un beso en los labios y un “nos vemos” fue lo que PUSO BROCHE FINAL A SU JUGUETEO ANUNCIADO Y DISFRUTADO.
COLOFÓN FINAL
Sucedió de la mejor manera
Fue un día completo
ELLA sintió que su alma se descargo un tanto; se quedó con la certeza de que aún hace esa plática postergada, un diálogo para poner sobre la mesa, el tema que, de manera directa El decidió no se tocara en ese encuentro…
El tiempo dirá que sigue…
Otoño del 200.
Hacia ya casi seis años que se habían conocido, lentamente la simpatía y la empatía fueron dando paso a los afectos, uno contaba con el otro, eran muy diferentes, quizás por eso se complementaban. “Aventurera, divertida, chocantemente intelectual, gran conversadora, excelente cocinera, armónica en su vestir, deliciosa en sus gustos musicales, tremendamente sensual y una gran amante” así la describía El. “Sexy, varonil, apabullantemente sensual, atractivo al 100, medio fodongo para vestir, excelente conductor de moto, con mucha chispas, creativo, solidario y atrevido”, es lo que decía ELLA de EL
Se encontraron hacia una semana, la red sirvió para ese encuentro, solo hubo una pregunta de parte de EL ¿Me dejas jugar contigo?...
ELLA
Desde que inició el día tenía un nudo en la panza, una mezcla de sentimientos y emociones que vertiginosamente se encontraban y chocaban uno contra el otro. Su corazón se sentía emocionado en momentos, latía de una manera rara, con alegría, con incertidumbre, con emoción, no lo sé, pero latía diferente.
Estaba ante la oportunidad que afanosamente había buscado, desde hacía tres años, tres años en que la culpa, la vergüenza y el dolor fueron sus compañeros, finalmente EL, "Isra", su "Negro" le daba la oportunidad de estar nuevamente frente a EL, mirarlo a los ojos, olerlo, tocarlo, sentirlo, disfrutar su calor, su cercanía, su locuacidad…y lo que fue mejor la estaba invitando a jugar nuevamente como antaño
Ante esa posibilidad, su ser se llenaba de sensualidad y ansiedad; pero también, precavida, se fue preparando para lo contrario: existía la posibilidad de que la dejará plantada (como ya lo había hecho en 2 ocasiones) por las razones que fuesen y que el tan esperado reencuentro no sucediera, Así se encontraba ELLA hasta antes de la hora de la cita
EL
No sabía a ciencia cierta cómo se encontraba antes de la cita, pero lo que si fue claro, que cuando lo miró pasar, miró a un chico por el que el tiempo no ha pasado, con su pantalón negro, sus playeras, su gorra y su mochila, la suave barba de tres días san rasurarse le daba el toque de aventurero que tanto le gustaba a ELLA, recordó las muchas de las veces en que se encontraban en cualquier punto de la ciudad, para dar rienda a los juegos planeados: EL MIRARLO LA LLENO DE ESPERANZA
LA LUNA
Su cita fue en el Zócalo; por una situación casi milagrosa (considerando el caos vial que significa trasladarse de un punto a otro dentro de la ciudad a las 6 de la tarde), ELLA tardó 15 minutos menos de los esperado para arribar al punto de convenido, por lo que tuvo el tiempo suficiente de extasiarse con la bella imagen que la naturaleza les ofreció, a ELLA y EL, como un regalo para su encuentro lúdico: LA LUNA MAS GRANDE Y BRILLANTE
EL ENCUENTRO
Al fin llego la hora, cuando ELLA se acercaba lentamente al punto, vio cruzar presuroso a EL rumbo al Eje Central, no quiso llamarlo, no quiso interrumpir su paso, lo dejó; surgieron miles de preguntas, dudas y respuestas a cada una de ellas, pero decidió quedarse a esperarlo un tiempo pertinente: no más de 15 minutos; sólo esperó 6 cuando EL ya estaba en el lugar acordado.
Cuando se vieron EL hizo un gesto de sorpresa y alegría, rozó su mejilla, la de ELLA, con lo que se puede interpretar como un beso, ELLA solo dije Hola y procedió también a darle el beso del reencuentro. Caminaron sin rumbo fijo por un minuto, ELLA le mostró la luna, EL intento distinguir el conejo (nunca lo ha logrado), miraron el primer cuadro de la ciudad sin ambulante, sin tanto tráfico y lo mejor: ELLA miraba el Zócalo junto a EL…
ELLA había imaginado tanto ese momento, pero tanto, que su mente quedo en blanco, se dejó llevar por EL, “por su Negro”, no atinaba a decir palabra alguna, no acertaba a estructura comentario alguno. Estaba a la expectativa de lo que dijera EL.
¡¡Sí, ELLA quería, deseaba, sujetarse a sus caprichos!!
¡¡Si, quería depender EL.
De hecho así lo habían planeado, en esta ocasión EL había elegido el qué y el cuándo hacer; por su parte, ELLA decidió en donde hacerlo.
Así que sin rozarse ni siquiera un centímetro, caminaron uno junto al otro compartiendo ideas y comentarios x, mientras realizaban la siguiente parte del encuentro. ELLA ESTABA FELIZ; INCREDULAMENTE FELIZ
LA TARDE NOCHE
El plan de la tarde cuasi noche fue ir cenar, tomar unas chelas y después ya se vería…Es obvio decir que la cena se omitió; El nivel, El Salón Corona y El Dos Naciones los recibieron en sus recintos, degustaron alegremente cerveza obscura, cerveza clara y cerveza de barril, ELLA tomó lo equivalente a tres cervezas y EL cuatro.
La charla fluyó muy fácil, los temas fueron variados: sus cosas, de ELLA, sus cosas, de EL, sus familias, sus amigos, sus tiempos; el nosotros no afloro, no hubo pasado, no hubo reclamos, no hubo reproches, no hubo nada de eso; lo que invadió SU entorno fue la buena charla, la buena vibra y el reconocerse a través de las miradas.
En una acción que parecería temeraria, ELLA le tomo la mano derecha de EL, y le pidió permiso para verla, EL se sorprendió un poco, pero lo permitió, ese contacto con su mano, la de EL, le hizo recordar…sensaciones idas, juegos jugados…
LA NOCHE
La noche se abalanzo sobre ellos, entre anécdotas, chelas, buena vibra, miradas que se cruzaban y que compartían tantas cosas. Buscaron el cobijo de un techo para dar rienda suelta a los juegos prometidos…el lugar fue lo de menos…como lo mencionaba Benedetti: “…Nosotros cuando amamos es fácil de arreglar, con sábanas que bueno, sin sábanas, da igual…
Como preámbulo a los juegos prometidos, a las actividades lúdicas, un entrañable abrazo fundió en uno sus cuerpos, que dicho sea de paso, ni siquiera se habían rozado. Por fin después de mucho, mucho tiempo, una vez más ELLA ¡¡pudo tener en su piel, la piel de EL, su olor, mezclado con el suyo, su calor, de EL, derritiendo su frío!!
TERNURA, PASIÓN CONTENIDA Y LIBERADA DESPUÉS, SENSUALIDAD, HUMEDAD Y FUSIÓN DE CUERPOS, DESPIDIERON A LA NOCHE Y LE DIERON LA BIENVENIDA A LA MADRUGADA.
SEXO, SEXO, ENTREGA, PLENITUD, SATISFACCIÓN, COMPARTIMENTO, DIVERTIMENTO…
JUEGOS…AL FIN…LA PROMESA DE LOS JUEGOS LÚDICOS HABÍA SIDO CONSUMADA, HACIENDOSE REALIDAD EN UN HOTEL DEL CENTRO DE LA CIUDAD DE MEXICO.
LA MADRUGADA
El timbre insistente en el celular de EL provoco que su cuerpo (ya eran uno solo) se desarticulara: La mamá de él pidiéndole que fuera a ver a su hermana menor que había tenido un incidente de tránsito. Así siguieron tres llamadas para EL: su papá, su hermana y su otra hermana, quienes alarmados por los sucesos solicitaron su presencia, la de EL.
Justo cuando en la Catedral sonaban las 5 de la mañana…un taxi, un beso en los labios y un “nos vemos” fue lo que PUSO BROCHE FINAL A SU JUGUETEO ANUNCIADO Y DISFRUTADO.
COLOFÓN FINAL
Sucedió de la mejor manera
Fue un día completo
ELLA sintió que su alma se descargo un tanto; se quedó con la certeza de que aún hace esa plática postergada, un diálogo para poner sobre la mesa, el tema que, de manera directa El decidió no se tocara en ese encuentro…
El tiempo dirá que sigue…
Otoño del 200.
1 comentario:
Diras que para que escribo un comentario, pero no se que decir... me he quedado con ganas de saber que sigue en el capitulo de esta excitante novela de amor en tiempos modernos, pero como en el corazon no se manda, solo espero que EL y ELLA puedan seguir escribiendo capitulos de pasion, amor, entrega, felicidad y diversión...
saludos
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